martes, 24 de febrero de 2009

CAMPO: LA HISTORIA SIN FIN


Lejos de una solución definitiva, el conflicto Gobierno-Campo sigue empantanado en un diálogo de sordos. ¿Ganancias extraordinarias o Crisis terminal? Poner en claro qué es lo que se está discutiendo puede ser el principio del final.
La crisis con el campo, lejos de encontrar la solución final, sigue empantanada en su propio juego de conflicto de intereses.
Todos los días nos desayunamos con las retóricas de las partes por medio de los medios de comunicación. Gobierno y dirigentes rurales se torean desde tribunas y programas de televisión donde lo más importante pareciera ser quién va a llamar a quién o quién va a ser el primero en ceder un tranco de la soberbia que los emparenta a ambos.

Lo cierto es que tras las etiquetas de “redistribución de ganancias extraordinarias” o de “crisis terminal del campo”, el ciudadano común ha perdido de vista al origen mismo del conflicto. Tras aquel recordado voto del vicepresidente en medio de una madrugada del año pasado, la mayoría de los argentinos pensó que se había alcanzado la solución a un conflicto que desencadenó, entre otras consecuencias, un alza considerable de precios en los alimentos junto a las góndolas vacías de los comercios debido a la escasez y los cortes de rutas.
Por eso es bueno repasar los números y las estadísticas para poner sobre la mesa las cifras que unos y otros dicen defender. Pero aquí tampoco resulta fácil discernir quién tiene la razón. Las variables que se han incorporado en los últimos meses: la sequía que castigó a gran parte del núcleo agrícola del país como así también la baja del precio de los cereales a causa de la crisis internacional, permiten que cada sector maneje cifras distintas en cuanto a márgenes de ganancias y costos de producción.
El lustro 2003-2008 fue por demás de beneficioso para el sector, las ganancias aumentaron por más del 300 por ciento, las exportaciones de granos sumaron un 150 por ciento más, y las ventas subieron el 160 por ciento. Los precios alcanzados por cereales y oleaginosas, en especial la soja, constituyeron récords internacionales que benefició ampliamente al agro, que se pasaba sistemáticamente al grano en auge, aumentando la superficie sembrada en todo el país y descuidando el destino de otras producciones.
Pero ahora el panorama es distinto, sumada a la baja en las cotizaciones, apareció la sequía que desestabilizó a más de un productor arruinándole los rindes de las cosechas o perdiendo todo lo sembrado en las áreas más castigadas. Acá las partes vuelven a enfrentarse al tratar de cuantificar cuánto es lo que se perderá durante este año.
Desde la Secretaría de Agricultura se habla de un 15% de caída en la producción de la campaña actual debido a la sequía, lo que representaría una cifra de 2000 millones de dólares.
Para Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), la cifra es muy superior. Calculan para este año una merma del orden del 44 % en comparación con el año pasado, calculada en alrededor de 10000 millones de dólares. Las causas también son, para la entidad, la baja del precio de los granos junto a una menor producción debido a la seca.
Como vemos, el tema de la falta de agua en los campos forma parte del debate entre todos los que pretenden ponerle cifras al conflicto. Cuánta incidencia ha tenido la sequía en los rindes es la incógnita que intenta develar la Bolsa de Comercio de Rosario a través de su programa GEA de Seguimiento de cultivos.
En su informe de la semana del 12 de febrero, puede leerse: “En esta campaña la siembra de soja de primera quedó interrumpida “a medio camino” por la sequía. Una parte importante fue implantada junto con la soja de segunda por lo que, a priori, presenta menor potencial de rendimiento. Además, fue un año marcado por fuertes ataques de plagas y dificultades al aplicar tratamientos de control. Considerando esto, en una descripción de trazo grueso, podrían señalarse tres situaciones diferentes de acuerdo a las zonas.
En la provincia de Córdoba, la campaña no presentó períodos prolongados de estrés, los cultivos se observan en muy buen estado, y se esperan rindes normales en general, con algunas áreas puntuales por sobre los rendimientos medios.
Hacia la porción de Santa Fe, en cambio, la sequía golpeó muy fuertemente a los cultivos. Las lluvias llegaron tarde para aquellos lotes sembrados más temprano, y se estiman pérdidas del 15% al 35%. Los cultivos sembrados en fechas de segunda se mostraban estresados, pero seguirán desarrollando nudos y vainas y cuentan con adecuadas reservas de humedad, por lo que se esperan buenos rendimientos.
Por último, el área incluida en la provincia de Buenos Aires actualmente muestra un predominio de reservas escasas y sequía. Hacia el norte se presenta una estrecha franja donde las condiciones son más favorables pero, a medida que se avanza hacia el sur, se observa un fuerte deterioro y alta dependencia de lluvias. En las zonas más afectadas, nadie se anima a ponerle un límite a la caída de rindes, ya que se teme que, de no llover, comiencen a secarse “literalmente” los sembrados.”
El informe de la Bolsa rosarina se ve contundente. Algunas voces, desde la vereda opuesta, opinan que “las 2500 grandes explotaciones, que concentran el 80 por ciento de la producción, tienen la posibilidad de utilizar métodos de riego adicional –si tuvieron la previsión de reinvertir parte de sus fabulosas utilidades en esta tecnología- y de cobrar los seguros de sequía que ofrecen los bancos. Para los más pequeños el Estado nacional destinó 230 millones de pesos en subsidios y declaró la emergencia agropecuaria, que pospone por un año el pago de los principales impuestos.”
Desde el foro del sitio Universocampo.com y ante una consulta de este cronista, le contestan a quienes hacen el planteo anterior. “desmiento que las 2500 explotaciones más grandes, dispongan de sistemas de riego” escribe una productora de la zona de Rosario que se identifica como Bonsmara. “Sólo un puñado de estas explotaciones hace riego complementario. En primer lugar, porque para regar se requiere caudal y calidad de agua, cosa que no se consigue en todos lados y en segundo orden, porque económicamente es inviable en la mayoría de los casos. Respecto a si los "subsidios" y la declaración de emergencia agropecuaria impacta en forma de alivio en términos reales, la respuesta es un rotundo y contundente 100% NO.
Los seguros de sequía no existen. Si los bancos lo ofrecen, es sólo para cubrirse con una prima de alto costo, ante un eventual incumplimiento crediticio, así que si la empresa está endeudada con un banco, difícilmente tenga excedentes propios para reinvertir, como menciona la Secretaría.”
Según la revista Márgenes Agropecuarios, que circula mucho entre los productores, los costos de explotación han bajado alrededor de un 20%. Rubros como los agroquímicos, las semillas, e incluso los arrendamientos de campos, que alcanza hasta el 40 por ciento, son los que más han bajado. El 70 por ciento de la producción nacional de granos se realiza en campos arrendados y para los productores el costo del alquiler significa el 50 por ciento del total de sus gastos.
Más allá de los métodos de cálculo utilizados por unos y otros, la clave es saber a qué se le está llamando pérdida. Para la postura del gobierno, el campo no pierde, sino que gana menos de lo que estaba acostumbrado. Es decir, del 100 por ciento de ganancias obtenidas en 2008, pasarán a un 50 por ciento en 2009, pero no perderán.
Para los productores, todo lo contrario. Desde el foro de Universocampo, HCB explica su caso, “ obviamente que un subsidio ayuda, por mínimo que sea, mientras el costo de tramitarlo no sea mayor al mismo, pero la realidad es que no se cobran o se cobran esporádicamente, en el caso de este tambo se cobró en diciembre el subsidio de 10 centavos por litro y no hay novedad alguna respecto de los meses siguientes pero el precio bajó desde setiembre hasta diciembre 20 centavos por litro, la boleta de energía eléctrica se incrementó bastante entre esas dos fechas. En este campo hubo sequía hasta hace dos semanas y no se podrá asegurar la reserva de forraje para el invierno, de esto resulta que no habrá impuesto a las ganancias a pagar, pero no obstante en todas las liquidaciones se retiene impuesto a las ganancias y pedir un certificado a la AFIP es un trámite kafkiano. Algunos impuestos deberán pagarse aun con pérdidas (Ganancia Mínima Presunta y retención de IVA)”
El conflicto continúa por sus carriles de diálogos entre sordos. Mientras no se ponga en claro qué es lo que se está discutiendo, todo seguirá como viene hasta ahora por más audiencias presidenciales o congresos rurales que se formalicen o lleven a cabo.
Establecer cuánto está dispuesto a ceder cada parte de sus intereses será el puntapié inicial para una pelea que la mayoría de los habitantes del país la seguimos por TV.
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SIDERURGICAS: ALCANZADAS POR LA CRISIS MUNDIAL


La crisis financiera global no dejó al margen a la industria siderúrgica, uno de los sectores que más crecimiento registró durante los últimos años producto de la alta demanda mundial del acero para la construcción y la fabricación de bienes durables. La primera medida tomada por los gigantes del sector consistió en reducir la producción, que si no hubiese sido por el traspié mundial, habría finalizado 2008 con un récord.
La industria siderúrgica argentina venía acumulando resultados auspiciosos. Durante el año pasado, la producción de acero crudo (5.700.000 toneladas) creció 2,9 por ciento respecto del año previo y superó el record histórico de 5.532.700 toneladas obtenido en 2006. Particularmente, la empresa Siderar reportó utilidades por 174,8 millones de pesos y ventas netas por 2215 millones de pesos en el tercer trimestre. Sin embargo, el advenimiento de la crisis internacional cambió bruscamente el escenario.

En el último trimestre, la producción argentina sufrió una fuerte caída: en octubre, del 3,4 por ciento, en noviembre, del 31,6, y en diciembre, del 45,4, siempre medido en términos interanuales. La desaceleración económica mundial está impactando directamente sobre la demanda de productos metalmecánicos.
Los últimos datos del sector indican que la producción de acero crudo de enero de 2009 alcanzó las 283.900 toneladas, 31.9% menor a la de enero del año anterior (417.000 toneladas) y 6.7 % superior a los valores de diciembre ’08 (266.100 toneladas).
La misma tendencia se observó en la producción de hierro primario que alcanzó en enero las 213.900 toneladas, 47.8% inferior en la comparación interanual (409.500 toneladas) y 4.4 % mayor a la de diciembre ‘08 (204.900 toneladas).
No es la primera vez que la industria siderúrgica atraviesa estos vaivenes económicos. Se trata de un sector que sufrió fuertes reacomodamientos productivos en las últimas décadas. Haciendo un poco de historia, el impulso al desarrollo industrial siderúrgico surge de la mano de la creación de la estatal Somisa (1947). Como señalan Daniel Azpiazu y Eduardo Basualdo (La siderurgia argentina en el contexto del ajuste, las privatizaciones y el Mercosur, Instituto de Estudios sobre Estado y Participación (Idep-Ate)) “dada la magnitud de los capitales demandados, se consideró que las inversiones sólo podían ser encaradas por el sector público, que de esta forma facilitaría y garantizaría el desarrollo de los laminadores privados existentes en el país y, por otro lado, induciría la incorporación y maduración de nuevas firmas privadas en la elaboración de productos finales”.
La irrupción de Somisa favoreció el desarrollo de empresas privadas como Acindar (nacida en la década del ‘40 para abastecer de hierro redondo para la construcción). Por aquellos años, el aumento de la producción de acero nacional resultaba clave para abastecer a la industria de bienes de consumo durable y, a la vez, reemplazar la compra de acero importado descomprimiendo las presiones sobre la balanza de pagos.
En la década del ‘80, el sector siderúrgico mundial sufrió una fuerte caída de la demanda mundial. La disminución se produjo por dos razones fundamentales: las industrias más dinámicas (por ejemplo, la informática) utilizan menores porciones de acero y, al mismo tiempo, disminuyó el consumo de aquellas industrias que normalmente lo utilizaban (por ejemplo, la rama automotriz comenzó a utilizar materiales más livianos, como el plástico).
Esa crisis sectorial estimuló los procesos de concentración productiva del sector y la desaparición del Estado como actor productivo. Así, la Argentina, Brasil, México y luego Venezuela (1997) se terminaron desprendiendo de sus empresas siderúrgicas estatales. En el caso argentino, previamente a la privatización de Somisa (hoy Siderar) se produjo un proceso de racionalización productiva que terminó con la salida de 5500 trabajadores.
Ahora la crisis amenaza con dejar nuevamente en la calle a cientos de trabajadores. Según señaló el Centro de Industriales Siderúrgicos (CIS), la industria siderúrgica, a nivel mundial, “enfrenta actualmente múltiples desafíos como consecuencia de la crisis financiera global. La desaceleración mundial está impactando directamente sobre la demanda de productos metalmecánicos, y en particular, sobre la demanda de bienes durables. Se espera que este efecto se profundice en los meses siguientes y se expanda a otros sectores”, advirtió la entidad empresaria.
Asimismo, explicó que esta retracción en el nivel de actividad mundial se evidencia por ejemplo en el mercado de fletes marítimos, donde el alquiler de buques acumula en el año caídas superiores al 90 por ciento.
”Dado el panorama de incertidumbre, los principales productores de acero en el mundo efectúan recortes en los niveles de producción y cierran temporalmente instalaciones productivas, de manera de ajustar la oferta a este nuevo escalón de demanda”, añadió.
En la Argentina, la variable de ajuste comenzaron siendo los trabajadores. En diciembre, Siderar anunció el despido de 1200 operarios que reparaban sus altos hornos ubicados en San Nicolás. Un mes después, la amenaza de despidos alcanzaba a 2400 empleados de la planta. La compañía comunicó que esas bajas laborales serían consecuencia de la suspensión del plan de inversiones (estimado en 1200 millones de dólares para el período 2008–2011) destinado a ampliar su capacidad productiva. Finalmente el conflicto se destrabó con un acuerdo entre las partes por el cual la obra de construcción de un nuevo horno seguirá y los 2400 trabajadores continuarán trabajando, pero con un régimen rotativo de suspensiones. Cada cuatro semanas trabajarán dos y cobrarán tres. De los 4.000 pesos mensuales que redondeaban muchos albañiles aprovechando la amplia oferta de horas extra y premios, ahora sus sueldos se aplastarán a cifras de entre 1.200 y 1.700 pesos netos.
En nuestra provincia, la empresa Fundición Dragón, radicada en el polo industrial de Las Parejas despidió este mes a 10 trabajadores. La delegación de la UOM en dicha localidad salió a denunciar que a partir de febrero "decenas de metalúrgicas de la zona" sellaron acuerdos con sus trabajadores de pagar entre el 50 y el 80 por ciento de los salarios.
La tendencia que se está dando en las empresas y que acercan desde el gremio ha sido confirmada oficialmente por el Ministerio de trabajo de la provincia. Según un informe del Ministerio difundido recientemente, ya son 65 las firmas que cobran o tramitan los aportes otorgados por el gobierno nacional en el marco del Programa de Reconversión Productiva (Repro) por el cual se las auxilia en el pago de sueldos con una suma fija de 600 pesos. El Repro es un programa administrado por la cartera de Trabajo nacional y permite a las empresas que acrediten una situación de crisis, presenten un plan para superarla y se comprometan a no despedir trabajadores, recibir por doce meses un aporte de hasta 600 pesos mensuales para completar el sueldo de cada categoría laboral. Según los datos de la cartera laboral, hay 44 empresas que solicitaron o se encuentran tramitando procedimientos preventivos de crisis, que involucran una masa laboral de 2.750 trabajadores. El 70 por ciento de las presentaciones pertenecen al rubro metalmecánico.
En noviembre de 2008, el grupo Techint (dueño de Siderar) organizó su 7º Seminario ProPymes en el hotel Hilton de Puerto Madero, Buenos Aires. En esa oportunidad, el Gerente de Ternium Siderar, Daniel Novegil, manifestó que “las crisis como la que vivimos son esencialmente oportunidades para ganar productividad, eficiencia y mejorar posicionamiento de cara al futuro”. Habría que ver qué opinan los operarios su empresa.

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sábado, 20 de diciembre de 2008

CONSECUENCIAS DE LA CRISIS GLOBAL EN SANTA FE

Cuando empezó a escucharse en los medios que se iniciaba una “crisis financiera mundial”, el término resultaba demasiado globalizador y daba la sensación de ser un gran lío que se estaba produciendo en algún lugar del mundo, muy, muy, lejano. Cuando la Presidenta salió a decir que la economía argentina se encontraba fuerte y a resguardo de los avatares financieros que se multiplicaban como clones en las distintas bolsas y ciudades del mundo, una leve sospecha de que algo ocurriría por estas pampas, comenzó a retumbar en las mentes de muchos argentinos.
Primero fue el Gobernador, y luego el Intendente quienes pusieron los puntos sobre las íes de incertidumbres, incógnitas e inestabilidades de muchos santafesinos y rosarinos que ya empezaban a preguntarse cómo deberían ponerles el pecho a las consecuencias del desmanejo timbero por parte de los ceos, los genios y los gurúes de las finanzas norteamericanas y europeas. Tanto Binner como Lifchitz dejaron en claro que el problema llegaría hasta nuestras costas para instalarse entre nos.
Quedaba claro que Rosario, puerto exportador por excelencia del Río marrón, y su zona de influencia, debería ser alcanzada por la debacle foránea debido a sus fuertes lazos comerciales, y hasta cierto grado de dependencia, con el extranjero. Vínculos que permitieron que en estos últimos seis años el crecimiento productivo de la región alcanzare expansiones nunca antes vistas ni pensadas.
Lo que muchos trabajadores no pensaron en esos primeros momentos era que la consecuencia directa sobre sus vidas iba a pasar por la posibilidad concreta de perder sus empleos.
De a poco, casi sin darnos cuentas, más y más sectores de la economía provincial comenzaron a hacer sus ajustes laborales, llegando en los casos más ásperos, a despacharse cientos de telegramas de despidos.
Carlos Rodriguez, ministro de Trabajo provincial, se vió obligado a convocar a una reunión extraordinaria de la Comisión Provincial Tripartita para el Trabajo Decente, conformada por el Gobierno, empresarios y gremios, para analizar la situación laboral en todo el territorio santafesino. “No hay crisis laboral, sinó crisis de expectativas” manifestó el ministro al analizar las actitudes tomadas por parte de los empresarios.
Para la visión del ministro, “no se observa un deterioro, ya que las cifras que tenemos no dan indicación de esto.” Para Rodriguez, “la situación está bastante bien llevada. Algunos empresarios recurren a adelantar las vacaciones, en otros casos hemos visto acuerdos entre sindicatos y empresas para reducir la jornada laboral o trabajar un día menos por semana. Pareciera que hay bastante conciencia en que conservar los puestos de trabajo es una cuestión esencial en estos momentos, y que es lo que queremos sostener como gestión”, señaló.
Sin embargo, al hacer el repaso de los conflictos surgidos en los últimos 40 días, la situación deja de ser tranquila para transformarse en preocupante.
El de la automotriz General Motors ha sido el conflicto que más espacios ha ganado en los medios desde su inicio, hace más de un mes, cuando la empresa decidió despedir a 436 trabajadores. Después de interminables negociaciones, conciliación obligatoria mediante, el gremio consiguió frenar los despidos hasta 2009, y aceptó negociar suspensiones, pero no el régimen que quiere GM. El punto de conflicto pasa en que para el gremio, la empresa “pretende suspender a 160 empleados con una baja salarial progresiva hasta diciembre del año que viene, para después despedirlos. Nosotros queremos que las suspensiones sean rotativas para los 2300 trabajadores de la planta, porque sinó estos 160 van a quedar marginados, como si fuesen empleados de segunda.”, propuso Marcelo Barrios, secretario general de la delegación Rosario del Smata. La situación no está resuelta, y habrá una nueva ronda de negociaciones la semana entrante. Mientras tanto sigue corriendo el plazo de la conciliación obligatoria que vence el próximo 2 de diciembre.
Otro frente de conflicto se ha desatado en las aceiteras. Empresas como Dreyfuss, Vicentín y Buyatti, adelantaron las vacaciones a su personal debido a una fuerte disminución de la molienda de soja que alcanzaría un 10 por ciento en las últimas semanas. Es otro rebote de la crisis mundial que ha producido un fuerte desplome del precio del cereal que ocasionó el recordado conflicto con el campo a inicios de este año.
Desde su pico de 602 dólares en julio, la soja cayó un 48 por ciento en su cotización, producto de la crisis global. Su precio actual ronda los 314 dólares por tonelada, su peor precio del año, cercano al de agosto del año pasado. En el desplome fue decisiva la salida masiva de los especuladores financieros de los fondos que invierten en commoditties agrícolas. Todos huyeron a refugiarse en el dólar y desinflaron la burbuja que habían creado.
La industria aceitera del polo rosarino tiene una capacidad de molienda de 150.000 toneladas diarias, pero últimamente es raro el día en que en la Bolsa local se hagan transacciones por más de 10.000 toneladas. Los productores no venden porque esperan que el precio se recupere. Y las industrias no compran si los valores suben porque sostienen que los márgenes de rentabilidad se ajustaron mucho. En el medio, “hay entre 400 y 500 operarios con problemas laborales” sostienen desde el gremio aceitero del departamento San Lorenzo.
En otro rubro, como la industria química, la firma Cloretil, ubicada en Puerto San Martín, decidió despedir a 10 obreros, tras protestar contra la decisión unilateral de la empresa de eliminar el pago de unos adicionales. La raíz del conflicto tuvo que ver con una modificación de la modalidad de trabajo, ya que después de un año se volvió al régimen de turnos de 24 horas, de lunes a viernes lo que implica dejar de lado las cargas adicionales por trabajar sábados, domingos y feriados. Esta situación derivó en la toma de medidas de fuerza por parte del personal con el respaldo del Sindicato Químico de San Lorenzo, a lo que la empresa respondió con una suspensión de dos días a modo de medida disciplinaria, y luego envió 10 telegramas de despido que derivaron en una carpa y un paro lanzado por el gremio. Luego de dictarse la obligatoria conciliación, la empresa reincorporó a los despedidos, al menos, provisoriamente hasta ahora.
¿Cuántos serán los sectores alcanzados por la crisis? ¿Cuántos trabajadores podrán llegar a perder sus empleos? Nadie puede determinarlo a ciencia cierta por estos días.
Ni los pronosticadores de huracanes financieros y plagas económicas que suelen aparecer en medio que esté a su alcance. Ni los responsables de las áreas del Gobierno que son los responsables de hacerle frente al problema. "Lo peor todavía no llegó. El impacto en la economía local se notó en los sectores ligados a la exportación, como el automotriz (con GM a la cabeza) y el aceitero. Pero en los próximos meses la baja del consumo se va a traducir también en una caída de la actividad comercial", consideró la secretaria de Trabajo Alicia Ciciliani, sumando más incertidumbre que restando con certezas. Leer más...

LA ODISEA DE GUARDAR EL COCHE


Dónde guardar el auto. Ese es uno de los dilemas que se enfrentan los vecinos del centro de Rosario. Es que el crecimiento del parque automotor hace difícil conseguir un lugar en alguna cochera, además de haberse disparado los precios si se pretende adquirir una.
Comprar una cochera es una inversión que hoy tiene un piso de 10000 dólares, llegando a pedirse hasta 15000 dólares por una mejor ubicación.
Alquilar una cochera mensual en algún garage ronda entre 250 a 280 pesos mensuales.
Pero si el lector, pese a que disponga del dinero suficiente, quiere conseguir un lugar cerca de su casa, sólo será cuestión de suerte.
Desde el centro de estadísticas de la Dirección de Tránsito municipal precisaron que en la actualidad el parque automotor local asciende a más de 400 mil vehículos, con un promedio de crecimiento anual del tres por ciento del 2001 al 2007. Para algunos, este es el origen del problema, mientras otros agregan otro factor: la inseguridad. Nadie duerme tranquilo con el auto en la calle, y para corroborarlo están las cifras que acercan desde la Unidad Regional II, durante los primeros seis meses del 2008 se denunciaron 600 vehículos como robados de las calles rosarinas.
El problema también tiene roza cuestiones de planeamiento urbano, si se conoce que el parque automotor posee un crecimiento sostenido en el tiempo, deberían estudiarse alternativas para la localización de esos vehículos que se van sumando año a año.
Si se sale a buscar un lugar para alquilar por mes para el coche la respuesta más frecuente será que “no hay por el momento”, mientras le ofrecerán formar una lista de espera que puede tener una extensión de entre 10 y 15 personas.
A grandes rasgos, hay dos tipos de estacionamiento en el centro rosarino: cocheras dormitorio que se compran o alquilan por mes, y playas por hora con tarifas fraccionadas cada 15 minutos. Pero para estas dos modalidades hay, en general, tres tipos de usuarios: los que viven en la zona, los que van eventualmente de compras o a los bancos y quienes trabajan durante el día 8 o más horas.Las altas tarifas por hora inclinan a quienes van todos los días al centro en sus vehículos a alquilar espacios por mes. En consecuencia, muchas de las cocheras que podrían rentar los vecinos del centro sólo se ocupan en horario laboral, los fines de semana están vacías.
Para evitar esto en el estacionamiento de Maipú al 500 alquilan cocheras móviles, es decir que deberá dejarse las llaves del coche y lo estacionarán o “moverán” de acuerdo al lugar que se vaya desocupando. “Cocheras fijas no tenemos por ahora” señala Ernesto, el encargado del lugar, “tengo una lista de espera de 6 personas que están a la expectativa por si se cae algún contrato”. En el lugar las tarifas mensuales varían entre $280 y $340, dependiendo de la distancia o comodidad que representa estar más cerca del portón de entrada.
La falta de un planeamiento estratégico y de una reglamentación que ordene al sector, permite la existencia de garages que cierran de noche. La búsqueda de la máxima rentabilidad hace que trabajen con más coches en las horas picos céntricas y ahorro total nocturno. Un recorrido después de las seis de la tarde por la zona de bancos, permite observar esta actitud de mercado.
En la cochera de Entre Ríos al 500 tampoco hay lugar. “De cochera fija mensual ni hablar. No queda nada” comenta el encargado de turno. “Sólo le puedo ofrecer móviles por $250”. Ante la pregunta de si hay demanda de lugares, Juan contesta que “si, mucha gente busca un lugar fijo, pero los que están ya son clientes viejos, vecinos, que no mueven el auto de acá”. Ante tantos edificios nuevos y la mudanza de otras tantas familias al microcentro, cabe preguntarse si las cocheras de dichos edificios alcanzarán para los autos que recaerán en esa zona.
Si se decide adquirir una cochera de por vida, deberá tenerse en cuenta que el valor actual de esos 12 metros cuadrados, que alguna vez cotizaban tan bajo que hasta se prestaban sin cargo, alcanzan valores de miles de dólares.
Carlos Sacco es propietario de la inmobiliaria que lleva su nombre y posee en su carpeta de ofertas varias cocheras en edificios del centro de la ciudad. “Hoy una cochera puede conseguirse desde los 10000 dólares, hasta los 15000, dependiendo del lugar en que se encuentre el edificio o de la comodidad para acceder al auto. A ello debe sumarse el porcentaje de comisión del agente inmobiliario, los gastos de escrituración y los gastos mensuales por expensas al edificio que puede redondearse en unos 100 pesos”, acercaba cifras Sacco.
Hay lugares más críticos que otros en la ciudad, como la calle Wheelwright o San Lorenzo y Oroño, donde hay mucha oferta de viviendas y pocos garajes. En abril del año pasado, el Consejo Deliberante promulgó una ordenanza por la cual se obliga a hacer una cochera cada cinco departamentos de más de 40 metros cuadrados y está basada en la presunción de que los monoambientes son habitados por gente sin vehículo. Pero algunos especialistas en urbanismo consideran que la medida llegó un poco tarde y que deberían alentarse la construcción de playas de estacionamiento subterráneas o de edificios para guardar autos.
En muchos barrios de la ciudad el estacionamiento también es un problema, aunque con características muy distintas. Más allá del crecimiento del parque automotor, lo que más influye en la resistencia de los vecinos a dejar sus autos en la calle, es el miedo al robo o vandalismo.En esos sectores el problema también está librado a la reacción del mercado, y la demanda también va en aumento. Galpones donde había pequeñas fábricas, e incluso patios y jardines son reciclados como pequeñas playas de estacionamiento para cuatro o cinco vehículos, con lo cual el problema termina generando un servicio y un rebusque al mismo tiempo, aunque tal vez eso no alcance a llamarse solución.
Hay muchos ingredientes que contribuyeron a elevar el valor de los 12 metros cuadrados, sin embargo, esto va más allá del juego de oferta y demanda, como históricamente se lo trató en Rosario. Al parecer, estacionar (o no) se convertirá en algo que la ciudad deberá tratar como un problema en común, más allá de intereses o iniciativas particulares.
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¿VUELVEN LOS RADARES?


No hay más radares que controlen las rutas en la provincia. Es que después de tanta queja y tanto reclamo, desde el mes de julio se encuentran suspendidos y a la espera de que desde el gobierno provincial se implemente un sistema de control que, aseguran, será más garantista y evitará que se produzcan los errores que se venían cometiendo.
Desde que 16 comunas de toda la provincia comenzaron a utilizar los radares, o cinemómetros, según su nombre técnico, no dejaron de escucharse miles de quejas que llegaron incluso a la Defensoría del Pueblo de la provincia, donde se denunciaba un claro fin recaudatorio de su uso.
Además, los reclamos ponían énfasis en irregularidades técnicas que presentaban los radares móviles, con fotos borrosas, llegando incluso a situaciones anecdóticas como el caso del productor agropecuario que recibió una notificación por haber circulado con su tractor por la ruta del pueblo a 700 kilómetros por hora.
Es claro que se necesita un control vial serio y eficaz. Santa Fe posee, según la asociación civil Luchemos por la Vida, el segundo lugar del país en el triste ranking de provincias con más muertes por accidentes viales. Durante el año 2007, 707 personas murieron en rutas santafesinas. El 58 por ciento de los siniestros se produce en la red troncal de las rutas nacionales, en especial en la 11, la 34 y la 9. Las rutas provinciales con más accidentes son la 1 y la 21. Las edades promedio más afectadas son adolescentes y jóvenes de entre 15 y 30 años, y la mayor cantidad de hechos se produce en momentos de ocio: fines de semana, Semana Santa, vacaciones de verano e invierno.
El primer lugar lo ocupa la Provincia de Buenos Aires, que obviamente por la cantidad de población y el parque automotor ocupa la primera posición en este sentido.
En la mayoría de las rutas importantes de nuestra provincia están enclavadas localidades y ciudades que generan un movimiento urbano riesgoso debido a que esas rutas pasan directamente, en la mayoría de los casos, por el ejido urbano y muchas veces atravesándolas directamente por el medio. Esto debido a un trazado que seguramente no previó ni la cantidad de vehículos ni la velocidad que los coches desarrollarían en un futuro (ni tampoco quienes ni como seríamos los conductores del futuro).
Si todos transitáramos por zonas urbanas que son atravesadas por rutas a la velocidad que está indicada y reglamentada (60 km/h) pero que por sobre todas las cosas mas allá de la reglamentación lo indica el sentido común de la conducción, no serían necesarios ni los radares ni otro sistema de regulación de velocidad. El sentido común en la conducción señala que no podemos pasar a 100 o 120 km/h por un lugar donde existe un movimiento urbano de importancia, con chicos en edad escolar que deben cruzar la ruta para ir a la escuela que está del otro lado del pueblo, personas que para desarrollar su actividad diaria tienen que cruzar varias veces por día para un lado y otro de una ruta, vehículos que pueden aparecer por cualquiera de las calles urbanas que desembocan en las rutas, etc. La triste lista de los accidentes de tránsito nos indican la realidad de este tipo de siniestros que enlutan a familias de pueblos y ciudades.
Tampoco podemos realizar el sobrepaso a otros vehículos en las zonas urbanas donde existe señalización horizontal que lo prohíbe (doble línea amarilla) porque precisamente por todo ese movimiento que genera la urbanización, se pueden producir accidentes. Este es un punto verdaderamente preocupante debido a la gran cantidad de conductores que hacen caso omiso a esa señalización y realizan el sobrepaso con toda tranquilidad poniendo en serio riesgo su vida y la de los demás. Deténgase el lector cinco minutos en alguna zona urbana atravesada por una ruta y observe la cantidad de vehículos que realizan esta peligrosa maniobra. No le alcanzarán los dedos de las manos para contar los conductores que realizan el sobrepaso con doble línea amarilla.
A mediados de año, el gobierno provincial creó a la Agencia Provincial de Seguridad Vial que arrancó sin presupuesto asignado. Esto condicionó de arranque a la Agencia que aspiraba a conformar un cuerpo profesionalizado de agentes de seguridad vial.
Hebe Marcogliese, la directora de la Agencia, ha reconocido que recibieron incontables reclamos por irregularidades técnicas y administrativas originadas en el uso de los radares, y hasta que no se mejore el sistema, han decidido sacarlos de funcionamiento.
La Defensoría del Pueblo de la Provincia es otro de los interesados en el tema, ya que esos reclamos han ido a parar a sus oficinas repartidas en distintas localidades santafesinas. Ya en diciembre de 2007 el organismo había emitido la Resolución 277 “Aplicación adecuada de los controles de tránsito por radar” donde se le informaba al Ministro de la Producción, área a la que corresponde la Subsecretaría de Transporte, de los abusos cometidos por quienes llevaban a cabo los controles.
Entre los considerandos de la resolución , se denunciaba que “ha quedado en evidencia el reiterado proceder irregular por parte de las comunas y municipios, siendo el denominador común: Falta de notificación fehaciente al conductor, desconocimiento de los derechos de defensa, exceso de tiempo transcurrido entre la supuesta infracción y su notificación, irregularidades estas que afectan sustancialmente el derecho de defensa tornándose inútil la finalidad primordial, en cuanto a que las infracciones sólo tienen una finalidad recaudatoria y pecuniaria dejando de lado la finalidad de prevenir y crear conciencia ciudadana.”
La Resolución, firmada por Carlos Bermúdez, también hacía caer parte de las responsabilidades en el gobierno provincial, ya que “por su parte, la Subsecretaría de Transportes de la Provincia de Santa Fe no ha propiciado ni instrumentado medida alguna para modificar el accionar irregular de las municipalidades y comunas involucradas. Asimismo, tampoco se ha dictado norma alguna que establezca una escala justa respecto del monto de la multas a aplicar, lo que hace más nítida la arbitrariedad de actuar en el tema y el cariz netamente recaudatorio del sistema”.
También se dejaba en evidencia las irregularidades de forma o administrativas, ya que “subsisten comunas y municipios que sancionan infracciones sin estar autorizadas por el órgano de aplicación, e incluso casos en que dos comunas distintas emiten actas de infracción supuestamente realizadas el mismo día y hora”.
Ante este panorama que volvía a cada conductor que circulara por las rutas de nuestra provincia en una posible víctima, resulta comprensible que se haya suspendido su aplicación. Así se desprende del último reporte oficial dado a conocer por la Agencia de Seguridad Vial, que informó que a la fecha no hay mecanismo (cinemómetros) autorizados para el uso en contralor de tráfico terrestre por rutas nacionales que atraviesen el territorio santafesino.
Ello implica que ningún municipio o comuna posee habilitación para disponer tales controles y por ende para librar infracciones basados en su uso. Únicamente el municipio de Venado Tuerto y la comuna de Chabás están autorizados a efectuar controles en rutas nacionales a través de sus inspectores, sin radar alguno.Para Marcogliese, a fin de año volverían los controles con la supervisión de su Agencia. Pero puede haber más novedades en este tema ya que la funcionaria es partidaria de la vuelta de radares móviles, algo que está expresamente prohibido por ley. La ley 12217, reglamentada a principios de 2004 establece en su artículo 1º la prohibición terminante de instalar los radares que no sean fijos. “Habrá que cambiar la ley que está vigente, está demostrado que no es efectivo, en algunos casos hay que anunciarlo, pero en otros tiene que ser sorpresivo y las multas elevadas para que los conductores manejen a velocidades lógicas”, señalo tiempo atrás, para después agregar que también habrá que cambiar “el sistema de juzgamiento de las faltas para que el infractor pueda ejercer su derecho a defensa y no sea un instrumento recaudatorio de los municipios y comunas
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sábado, 25 de octubre de 2008

ENTENDISTE LO DE LAS AFJP??

Poner fin a las AFJP es una medida trascendente para que el Estado pueda cumplir con sus tareas fundamentales. Para ello se debe tocar al poder financiero. Como se sabe, nunca es buen momento para afectar esos intereses, ya sea porque la economía está creciendo y no hay que perturbar las expectativas o ya sea porque existe una crisis y se corre el riesgo de agudizarla. De esa forma, desde hace varias décadas esa lógica extorsiva ha vuelto intocable al poder financiero.
Si existe una medida que busca avanzar sobre el poder financiero, la reconstrucción del sistema previsional, la previsibilidad de las jubilaciones y la justicia distributiva es la de terminar con las AFJP. Lo que está en discusión no es un determinado gobierno, sino el rescate del sistema de seguridad social que excede a una administración. Esta, la próxima, que puede ser de otro color político, y las sucesivas podrán manejar un régimen jubilatorio que ya no será un botín de la asociación de financistas & afines.
El concepto de cuentas personales con el aporte previsional del trabajador, descontada una elevada comisión cobrada por las AFJP, se convierte en una de las batallas culturales más fuerte. La idea de la salvación individual acumulando fondos en una cuenta de una empresa financiera ha sido la gran obra maestra del neoliberalismo.
El fin de las AFJP se adelanta a ese descampado previsional, que ya se vislumbra con los actuales jubilados privados. Del total de 445 mil que existen en la actualidad, casi el 80 por ciento requiere de algún tipo de asistencia del sector público para alcanzar un haber mínimo, con 33 mil jubilados que ya tienen su cuenta individual consumida. Se expone así con contundencia la falsa idea de la salvación individual: el Estado, por el deber indelegable de garantizar derechos sociales esenciales, como bien exige la sociedad y la opinión mediática, conjura para los trabajadores el desierto previsional que le esperaría con las AFJP. Leer más...

viernes, 10 de octubre de 2008

NO ANALICEMOS


Justo cuando estaba por ponerme a escribir mi opinión sobre la crisis financiera mundial, me encuentro con esta nota de Reynaldo Sietecase. Me dí cuenta que todo lo que queria decir, yá lo había escrito él,....


"¿Se cae el Imperio? ¿Eso es bueno o malo? ¿Por qué no podemos celebrar la crisis del capitalismo sin que nos califiquen de irresponsables o ignorantes? ¿Por qué tenemos que preocuparnos cuando las Bolsas cierran en baja, si cuando las acciones suben eso no tiene ninguna influencia en nuestras vidas? ¿Por qué el gobierno norteamericano invirtió 700 mil millones de dólares para salvar a banqueros irresponsables y corruptos en lugar de aplicar el dinero público a proteger a los damnificados? ¿No era que la mano invisible del mercado lo arreglaba todo? George Bush se convirtió en el líder que realizó la mayor intervención estatal de la historia. ¿Eso lo convierte en un héroe del socialismo real? ¿Por qué los miles y miles de ciudadanos norteamericanos víctimas de los manejos financieros y de la irresponsabilidad del gobierno no salen a pedir “que se vayan todos”? En la novela negra norteamericana, muchas veces, se puede determinar quién es el autor de un crimen investigando a aquel los que se beneficiaron con el delito. ¿Por qué no se investiga a los que ganan con esta crisis, por ejemplo a los que compran los bancos quebrados? ¿Por qué al grueso de la sociedad norteamericana le cuesta tanto asociar las aventuras expansionistas y los gastos militares con la hecatombe económica? ¿Por qué no se mide el índice de riesgo país de los Estados Unidos?


¿Por qué todos corren a comprar dólares para resguardar sus ahorros, si el país donde nace la crisis es el emisor de esos billetes?


¿Por qué nadie reconoce que la crisis se potenció por el incentivo demencial al consumo que lanzó sobre los ciudadanos norteamericanos y que fue financiado por las hipotecas basura?


¿Será porque la creación ficticia de necesidades donde éstas no existen se convirtió en la esencia misma del sistema?


¿Por qué Domingo Felipe Cavallo da lecciones de Economía y sugiere salidas para la coyuntura mundial?


¿Por qué la Presidenta de la Nación, Cristina Fernández, critica a los organismos de crédito internacional, pero anuncia que les pagará puntualmente a los acreedores externos?


¿Cuál es el paradero del ministro de Economía de la Argentina? Una ayuda: es un señor de barba, de apellido Fernández.


¿Por qué los países de América Latina tienen que compartir las pérdidas de la debacle de los países centrales si nunca fueron partícipes de las ganancias?


¿Por qué la región –con excedentes alimentarios, autosuficiencia industrial, recursos humanos calificados, mano de obra y recursos naturales abundantes– no puede convertir esta crisis mundial en una oportunidad?


¿Por qué es tan difícil para los países sudamericanos articular una estrategia común? Coordinar, por ejemplo, cómo defender la producción nacional, los puestos de trabajo y los intereses de los que menos tienen.


¿La Unión Sudamericana de Naciones sólo funciona cuando peligra la democracia en algún país? El gran Tato Bores, en algunos de sus memorables monólogos, se atrevía a sugerir: “Si quieren ser felices no analicen”." Leer más...